En el cementerio existen dos escalas de permanencia en el
territorio:
-La primera escala es la del
doliente / vilchano : Este usuario tiene un tiempo de permanencia de alrededor
de una hora aprox; en donde llega a la explanada a pie o en auto y lo estaciona
en el lugar, entra al cementerio, limpia la tumba de su difunto, la arregla,
ora de pie en el lugar, luego si llega en auto es posible que almuerce en el
lugar si el doliente no es de la localidad, utilizando el auto como lugar de
resguardo para la comida, luego de este picnic, se va.
Esta escala es de visitas durante toda la semana, pero con mayor
concurrencia de dolientes durante el fin de semana y festivos.
- La segunda escala es la del turista: El turista utiliza la
explanada como punto de reunión, paradero para poder llegar a otros destinos
(camping, cervezas, licores artesanales, etc.) o como un estacionamiento vehicular
para poder llegar caminando a los balnearios “recodo”, “sifón” y “las tortillas”.
En este sentido, el turista no pasa más que unos minutos en el
lugar.
Cabe destacar que, durante el 01 de noviembre, estas escalas se
unen para disfrutar de la feria, en donde pueden pasar toda la tarde en la
explanada, probando productos locales, donde se destaca el “helado de nieve”.
En resumen… ¿Para quién se debe proyectar?
El proyecto debiese ser para el doliente,
el que puede habitar lo inhóspito para visitar a su difunto, que busca un árbol
para tener un picnic a la sombra, para el vilchano que tiene el anhelo de saber
la historia de su localidad.
No obstante, no se debe olvidar al turista, pues es latente el
anhelo de establecer Vilches como un lugar turístico, y la explanada del
cementerio ya se instaura, a pesar de su inhóspita condición, como un lugar de
encuentro para las personas, cualidad que puede ser como punto de partida para
un espacio público en el sector.

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